Ante las próximas elecciones europeas y la composición de un nuevo Parlamento Europeo y con posterioridad una nueva Comisión Europea,  comienzan a lanzarse  los eminentes asuntos que podrán ser objeto de debate europeo para el período 2019-2024 en el área de movilidad y transportes.

Con casi absoluta seguridad, se deberá revisar en esta nueva legislatura el Libro Blanco de Transportes, siendo uno de los asuntos de probable inclusión en dicha revisión,  la capacidad de carga en los vehículos pesados en toda la Unión Europea.

Es un hecho que la implementación de iniciativas nacionales por las que se ha permitido una  mayor capacidad de los vehículos pesados normalmente a través de vehículos euromodulares – 25,25 mts en su mayoría –  en Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Portugal, Suecia, y España han dado un buen resultado especialmente, desde el punto de vista medio ambiental, social y competitivo para  el sector del transporte por carretera.

Si tenemos en cuenta que organizaciones como el International Transport Forum -ITF-  pronostican que la media global anual del transporte de mercancías por carretera crecerá un 3,2% entre  2015 y 2030 y un 2,8% entre  2015 y 2050 y que la responsabilidad del transporte por carretera en emisiones de Co2   es de alrededor de un 5%, es probable que las instituciones comunitarias sean favorables a introducir de nuevo el debate sobre la  capacidad de carga de los vehículos pesados en  toda la Unión Europea.