Es  cierto que la movilidad como tal, se enfrenta en la actualidad a nuevos retos: la digitalización e incorporación de tecnologías innovadoras, pero estos retos no deben apartarnos de uno de los problemas que amenazan al sector de transporte por carretera: la escasez de mano de obra.

 Las tendencias actuales indican que el sector del transporte y la logística deberán afrontar en los próximos años una escasez de mano de obra tanto cualificada como no cualificada, lo que podría afectar negativamente a su rendimiento. Del mismo modo, el sector solo podrá aprovechar las oportunidades que brindan las soluciones digitales avanzadas si su personal adopta las nuevas tecnologías a su debido tiempo. Es un hecho preocupante que en la actualidad una tercera parte de los empleados en transporte europeo superan los 50 años de edad, con lo cual el sector está abocado a una falta de trabajadores en un futuro no muy lejano y por otro lado, sólo un 22% de los actualmente empleados son mujeres.

 Ha habido una escasez de conductores del 21% en la industria de transporte por carretera  en 2018 , dato  que se prevé crezca otro 16% en 2019, de acuerdo con un estudio publicado por la IRU- Unión Internacional de Transporte por carretera-. En este sentido convienen aplaudir las medidas anunciadas por la IRU y el Consejo europeo de cargadores de publicar una carta conjunta con medidas concretas dirigidas a luchar contra la escasez de conductores.

Creemos que este trabajo conjunto de transportistas y cargadores a nivel europeo supondrá una mejora en la imagen del sector del transporte por carretera y por ende un mayor atractivo para la incorporación de la mujer al sector.